El paraíso perdido
El paraíso perdido De música y jolgorio vibra todo el campamento[365].
Tan feliz encuentro, evento tan hermoso
De amores, juventud, guirnaldas, cantos, flores
Y adorables sinfonías el corazón de Adán
Cautivan, enseguida dado a admitir deleite,
Natural tendencia, que de este modo expresa:
«Auténtico descegador mío, magnífico Ángel,
Mejor parece, y mucho, esta escena que las previas,
Y mayores esperanzas trae de días de sosiego;
Aquéllas eran odio y muerte, o de penas aún peores,
Mas aquí Natura se diría por completo satisfecha».
A lo que así Miguel: «No juzgues lo mejor
Por el placer, aun si parece responder a la Natura,
Creado como has sido para fin más noble,
Santo y puro, en conformidad divina.
Esas tiendas dices atractivas, mas son tiendas
De perfidia, donde morará la raza de ese
Que mató a su hermano; aplicados se revelan
A las artes que refinan, inventores raros
Que descuidan al Creador, si bien su espíritu
Los instruyó; mas ellos sus presentes no agradecen.