El paraíso perdido

El paraíso perdido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El Santísimo morar entre mortales.

Por orden suya un santuario se construye,

—Cedro recubierto en oro— y dentro

Un arca y en el arca el Testimonio,

Los principios de su Pacto y, cubriéndolos,

De oro, un Propiciatorio entre las alas

De dos fúlgidos Querubes; arden ante él

Las siete lámparas, cual en zodiaco que expusiese

Los celestes fuegos; sobre esta tienda, una nube

Flotará de día, ígneo resplandor de noche,

Menos cuando viajen. A la larga llegan,

Conducidos por el Ángel del Señor a aquella tierra

Prometida a Abraham y su semilla[376], mas el resto

Largo ya sería relatar: batallas, ¡cuántas afrontadas!

Cuántos reyes destruidos, reinos conquistados,

O cómo el Sol se detendrá en mitad del cielo,

Todo un día, posponiendo la llegada de la noche,

Obediente a voz de hombre: “Sol, detente en Gibeón

Y tú, oh Luna, en el valle de Ayalón,

Hasta que Israel se imponga”[377]: llama así al tercero


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker