El paraíso perdido
El paraíso perdido Investido del oficio y nombre del que acabará
Con la enemiga Sierpe y traerá de vuelta,
Por el páramo del mundo, al hombre peregrino,
Que ya a salvo se repose en eterno Paraíso[378].
Mientras, los plantados en Canaán terrestre
Largo tiempo vivirán medrantes, salvo si pecados
Nacionales interrumpen su paz pública
Provocando a Dios a suscitarles enemigos,
De los que una vez tras otra los libera, penitentes,
Al principio por los jueces, luego bajo reyes[379].
De éstos el segundo, por su conocida devoción
Y logros poderosos, promisión recibirá
Irrevocable de que el regio trono que posee
Durará por siempre. Y lo mismo cantarán
Las profecías todas, que del regio tronco
De David (pues tal el nombre de ese rey) saldrá
Un Hijo, la Semilla de Mujer que te han predicho,
Y predicha a Abraham, en quien aguardan
Todas las naciones, y predicha a reyes, de los reyes
El postrero, pues su reino no terminará[380].
Mas antes, una larga sucesión habrá de darse,