El paraíso perdido
El paraíso perdido El valle dulce de Hinnón, llamado desde entonces
Tofet[76] y negro Gehená, reflejo del Infierno.
Después Kemós, terror obsceno de los hijos de Moab,
Desde Aroer a Nebo y el páramo
Del Abarim meridional; en Hesbón
Y Horonaim, reino de Seón, allende
Sibma, valle exuberante en flores y viñedos,
Y en Elealé hasta la Asfáltica Laguna.
Peor fue otro de sus nombres, cuando en Sittim
Atrajo a Israel, en su avance desde el Nilo,
A ritos disipados, que pagó muy caro.
Mas desde allí extendió sus lúbricas orgías
Hasta el Monte incluso del Escándalo, rayano al bosque
De Móloc homicida —la lascivia junto al odio—,
Hasta que el buen Josías de allí al Infierno los echó[77].
Venían también con éstos los que desde el cauce limitáneo
Del viejo Éufrates y hasta el río que divide
Egipto de la tierra siria[78], usaban nombres colectivos:
Los Baalim y Ashtaroth[79], masculinos los primeros