Paraiso perdido
Paraiso perdido Huir por sabio del dolor y te confiesas luego espía.
No un líder: un liante bien pillado te declaras.
¿Y añadiste fiel, Satán? ¡Oh nombre,
Oh sagrado nombre profanado de fidelidad!
Y fiel ¿a quién? ¿A tu rebelde tropa?
Hueste de Demonios, apto cuerpo para testa tal.
¿Ésta pues tu disciplina y fe deudora,
Tu obediencia militar, romper tu voto
De lealtad a la aceptada Potestad Suprema?
Y tú, astuto hipócrita, que ahora te presentas
Cual patrón de libertad, ¿quién más que tú
En otro tiempo, se arrastró adulante, veneró servil
Al terrífico Monarca Empíreo? ¿Y por qué
Sino esperando derrocarlo y reinar tú mismo?
Mas advierte ahora mi consejo: ¡Vete!
Vuela allí de donde huiste: si desde ahora mismo
Dentro de estos límites sagrados apareces,
A tu pozo en el Infierno encadenado volverás
Y preso de tal modo que ya nunca más te burles