Paraiso perdido
Paraiso perdido Peor fue otro de sus nombres, cuando en Sittim
Atrajo a Israel, en su avance desde el Nilo,
A ritos disipados, que pagó muy caro.
Mas desde allí extendió sus lúbricas orgías
Hasta el Monte incluso del Escándalo, rayano al bosque
De Móloc homicida —la lascivia junto al odio—,
Hasta que el buen Josías de allí al Infierno los echó[77].
Venían también con éstos los que desde el cauce limitáneo
Del viejo Éufrates y hasta el río que divide
Egipto de la tierra siria[78], usaban nombres colectivos:
Los Baalim y Ashtaroth[79], masculinos los primeros
Y los otros femeninos. Pues, según les place,
Uno u otro o ambos sexos tienen los Espíritus; tan tenue
E incompuesta es su Esencia pura,
No ligada ni trabada a miembro ni juntura,
No fundada en la frágil fuerza de los huesos,
Como la onerosa carne: en la forma que eligen,
Ya compacta o dilatada, fúlgida u oscura,
Ejecutan sus sutiles intenciones,