Paraiso perdido
Paraiso perdido »Oyó el Infierno el ruido insoportable, vio el Infierno
A los Cielos de los Cielos despeñarse y quiso huir
Acobardado. Mas el Hado estricto hondo hincara
Sus oscuros fundamentos, fuertes los fijara.
Nueve días caen: el confuso Caos rugió,
Sintiendo en su despeño décuple trastorno
Por su bárbara anarquía, tanto aquel desastre
Lo llenó de ruinas. El Infierno al fin
Abriéndose los recibió, tragándolos a todos:
El Infierno su mansión, que fuego inextinguible
Saturaba, la morada de las penas y el dolor.
Exultó el Cielo deslastrado y pronto reparó,
Volviendo al punto en que se abriera, la mural herida.
Víctor único de la expulsión del enemigo,
El Mesías dio la vuelta a su triunfante Carro:
Por recibirlo ya sus Santos, que silentes fueran
Los testigos de sus actos absolutos,
Avanzaron jubilosos; y al moverse