Paraiso perdido
Paraiso perdido Y tú mi Verbo, Hijo concebido, a través de ti
Y por ti obraré: habla y que tu palabra sea.
Mi Espíritu envolvente y mi Poder contigo
Mando. Parte al vuelo y al Abismo ordena,
Dentro de los límites fijados, ser un cielo y tierra,
El Abismo ilimitado, pues yo soy quien llena
Lo infinito, y no vacíos los espacios.
Aunque yo incircunscrito me retire
Y no manifieste mi bondad, que es libre
De actuar o no, necesidad y azar
No me alcanzan: lo que quiero es Hado”.
»Así habló el Altísimo, y a lo que dijo,
Su Palabra, la Filial Deidad, efecto dio.
Inmediatos son los actos del Señor, más rápidos
Que el tiempo o la moción, mas al oído humano
No se puede sin proceso oral contárselos,
Contárselos según noción terrena.
Triunfo grande hubo y júbilo en los Cielos
Cuando esto declaró la Omnipotente Voluntad;
Cantaron glorias al Más Alto, buena voluntad
A los futuros hombres, paz en sus moradas;
Gloria a ese cuya justa ira vengadora
Arrojara a los infieles de su vista