Paraiso perdido
Paraiso perdido Si la Tierra, industriosa por sí misma, caza el día
En su viaje al este, y con su lado opuesto
Al solar influjo encuentra noche, luminosa en tanto
Su otra cara por los rayos. ¿Y si esa luz
Enviada por la Tierra a través del aire vasto y claro,
Fuese a la terrena Luna como estrella
Que le prende el día, igual que por la noche
Esta Tierra ella alumbra? Mutua, si regiones hay allí,
Campos y habitantes. Manchas tú le ves
Que son cual nubes: de las nubes, lluvia; y la lluvia
Gesta frutos en el suelo enmollecido, por nutrir
A quien lo pueble. Y otros soles, puede,
Con sus lunas subalternas, que descubras,
Transmitiendo luz viril y femenina
—Grandes sexos que este Mundo animan—,
Acopiada en esos orbes con algunos que allí vivan.
Pues espacio tan enorme en la Natura despoblado
De alma viva, yermo y desolado,
Sólo para refulgir, apenas aportando