Paraiso perdido
Paraiso perdido Cada orbe chispear de luz, tan lejos proyectado,
Traído hasta este globo, que a ellos
Les devuelve luz, es por supuesto discutible.
Mas sean tales cosas de este modo, o no,
Ya el Sol predominante allá en el cielo
En la Tierra se levante, o en el Sol la Tierra surja,
Él comience su camino llameante desde el este,
O ella del oeste su silente curso siga
Con inocuo paso que girando duerme
En su manso eje, mientras marcha regular
Portándote tranquila con el terso aire alrededor,
No inquietes tu pensar con recónditas cuestiones:
Queden para Dios arriba, tú a él sirve y teme.
De otras criaturas, como más le plazca,
Dondequiera que emplazadas, deja que disponga:
Tú disfruta de sus dones, este Paraíso
Y tu Eva hermosa; mas el cielo tú muy alto tienes
Para comprenderlo; humilde sabio sé:
Piensa sólo lo que a ti y tu ser concierne;
Otros mundos no los sueñes, ni qué criaturas