Paraiso perdido
Paraiso perdido No lo abandonas cuando más lo necesitas cerca,
Ensalzando demasiado cosas que resultan
Menos excelentes, como tú percibes.
Pues ¿qué admiras, qué te arroba de este modo?
¿Cosa externa? Bella, no lo dudo, y muy digna
De tu afecto, tu homenaje y aun tu amor,
No tu sujeción: compárate con ella
Y calibra luego: a menudo nada vale más
Que la autoestima, bien llevada, bien fundada
En lo justo y recto. Cuanto más experto aquÃ,
Más te aceptará por su cabeza ella
Y a las realidades rendirá sus apariencias:
Adornada asà por darte más deleite;
Sobrecogedora, para que ames con honor
A tu consorte, que ve cuando menos sabio se te ve.
Pero, si el sentido táctil por el que la humanidad
Se multiplica puede parecer deleite superior
A todo el resto, piénsalo asimismo conferido
Al ganado y cada bestia: no serÃa para ellas
Cosa tan común y divulgada, si tuviese
Algo digno su disfrute de imponerse