Paraiso perdido
Paraiso perdido Que en Tebas combatió y en Ilión, nutrida cada parte
De Dioses auxiliares; y lo que resuena
En romance o fábula del hijo de Uther[91]
Rodeado de los paladines de Britania o Armórica[92];
Y todos los que luego, bautizados o infieles,
Justaron en Aspramonte o Montalbán,
Marruecos, o Damasco, o Trebisonda[93],
O los que envió Biserta[94] desde orillas africanas
Cuando Carlomagno con sus Pares fue vencido
Cerca de Fuenterravía[95]. Tan por encima éstos
De cualquier mortal proeza, mas sumisos
A su fiero Comandante: éste sobre el resto
En figura y gesto, eminencia altiva,
Se alzaba como torre; no perdiera aún su forma
Todo su fulgor original, ni menos parecía
Que caído Arcángel, empañada la abundancia
De su gloria: como cuando el Sol amaneciente
Mira desde el horizonte a través del aire neblinoso
Falto de sus rayos, o desde el otro lado de la Luna,