Paraiso perdido
Paraiso perdido En vago eclipse desastroso, un crepúsculo proyecta
Sobre medio mundo y con cambios pavorosos
Estremece a los monarcas. Aun así oscurecido,
Sobre todos brilla aquel Arcángel; mas en su faz
Hondas cicatrices ha dejado el Trueno y hay
Zozobra en su pómulo marchito, bajo frente sin embargo
De indómito coraje y un orgullo que, paciente,
Venganza atiende. Crueles ojos gasta, pero irradian
Signos de pesar y de pasión al contemplar
A sus cofrades en el crimen, seguidores más bien
(Que tan otros en la dicha viera) condenados
Para siempre ahora a un destino de dolor,
Miríadas de Espíritus privados por su falta
De los Cielos y de eternos esplendores expulsados
Por su rebelión, mas fieles a Satán
En su agostada gloria: como cuando el fuego del Empíreo
Abrasa robles en el bosque o pinos de montaña
Y, desnudo el tronco, con la copa incinerada, se alzan