Paraiso perdido
Paraiso perdido Si pacientes tu orden obedecen,
No los eches desolados; y revélale a Adán
Lo que será en los días por venir
Según te mostraré, incluye en todo ello
Mi alianza renovada con la estirpe de Eva,
Y despídelos así, en paz, aunque apenados:
Y en el flanco este del Jardín, por donde asciende
Del Edén camino fácil al recinto, emplaza
Guardia Querubínica y la llama tremolante
De una espada, por que espante desde lejos al viajero
Impidiendo todo acceso al Árbol de la Vida[332]:
Que no acabe siendo el Paraíso receptáculo
De espíritus inmundos y mis árboles su presa,
Cuyos frutos nuevamente usen como engaño».
Cesó; y el Arcangélico Poder se preparó
Para rápido descenso, y con él la fúlgida cohorte
De Querubes celadores: cuatro rostros cada cual
Tenía, como doble Jano[333], y su forma por entero
Salpicada de ojos, número mayor que tuvo
Argos, más despiertos, menos dados a soñar