Paraiso perdido
Paraiso perdido En la Natura, precursores de sus planes, puede,
O advertencias por sentirnos tan a salvo
De condena, viendo que la muerte queda postergada:
Cuánto, y qué será hasta entonces nuestra vida,
Quién lo sabe, o sabe nada aparte de esto: somos polvo,
Y a él retornaremos para no ser más.
¿Por qué, si no, la doble escena a nuestra vista,
Presa perseguida por los aires y los campos,
A la misma hora, misma ruta? ¿Por qué en el este
Hay tinieblas sin mediarse el día, y luz del alba
Más oriente[338] prende aquella nube occidental
Que por el azur arrastra su blancor radiante,
Y desciende lenta, cual portando flete empíreo?».
No erraba, pues en ésta la cohorte empírea
Desde un cielo jaspe descendía ahora
Al Paraíso, y en un cerro se posó: aparición
Gloriosa, si la duda y el carnal temor