Paraiso perdido
Paraiso perdido Impedir que prolifere, viendo que estos huéspedes
Resultan excesivos; por lo que hace esclavos
De invitados, y a los vástagos varones asesina.
Por fin a dos hermanos (a hermanos tales llámalos
Moisés y Aarón) envía Dios a reclamar
De servidumbre semejante al pueblo, que retorna
No sin gloria y sin botín a aquella Tierra Prometida.
Pero antes el despótico tirano, que reniega
De este Dios, que desatiende incluso su mensaje,
Debe ser forzado por señales y tremendos juicios.
En sangre no vertida se convertirán los ríos;
Ranas, moscas y piojos colmarán entero su palacio,
Repugnantes e insidiosos, colmarán la tierra entera;
El ganado morirá de peste y podredumbre,
Marcarán su carne toda llagas y diviesos,
Y de todo el pueblo; trueno combinado con pedrisco,