Paraiso perdido
Paraiso perdido Allí en cautividad los deja que malvivan
Por espacio de setenta años, luego los retorna[382],
Acordándose de la piedad y de su pacto
Con David, inalterable cual los días de los Cielos.
Vueltos ya de Babilonia por permiso de monarcas,
Amos suyos, que el Señor ablanda, la mansión de Dios
Primero reedifican[383] y, durante un tiempo,
Viven, en pobreza, moderados, hasta que creciendo
En riqueza y multitud se tornan sediciosos.
Mas primero brotan disensiones entre sacerdotes,
Servidores del altar, que más que nadie deberían
Promover la paz. Su pugna contamina
El mismo templo; logran al final hacerse
Con el cetro, desdeñando la progenie de David;
A manos de un gentil lo pierden luego[384], que el auténtico
Y ungido Rey Mesías acabe por nacer
Sin sus derechos. Mas una estrella cuando nace,