Paraiso perdido
Paraiso perdido Así habló Miguel Arcángel y pausó después,
Llegado al gran periodo de este mundo; nuestro padre,
Lleno entonces de portento y dicha, le repuso:
«¡Oh bondad inmensa, bondad ilimitada!
Que tanto bien y tan completo el mal produzca
Y que el mal en bien convierta: ¡más maravilloso es
Que aquel que por Creación la Luz primero extrajo
De tinieblas! Mas de dudas bien colmado quedo:
Si es que debo arrepentirme ahora del pecado
Cometido y contagiado, o alegrarme mucho más,
Pues muchos bienes ulteriores surgirán de aquél,
Y para Dios más gloria, y más buena voluntad
De Dios al hombre, pues más gracia que iracundia habrá.
Mas dime, si al Cielo debe reascender
El Salvador, ¿qué acontecerá a los pocos
De sus fieles, al quedar en medio del infiel rebaño,
Adversarios de la Fe?, ¿quién guiará a su pueblo
Y quién habrá de protegerlo? ¿No serán aquéllos