Paraiso perdido
Paraiso perdido Aún peores con sus fieles que lo fueron ya con él?».
«Tenlo por seguro —dijo el Ángel—, mas del Cielo
A los suyos un Paráclito[386] les enviará,
Promesa de Dios Padre, cuyo Espíritu residirá
Con ellos, y en sus corazones grabará
La Ley de Fe, que opera por amor,
Para guiarlos arropados en Verdad, armándolos
Con armadura espiritual, capaz de resistir
Embates de Satán y de extinguir sus ígneos dardos.
Los ataques de los hombres no los temerán,
Aunque los maten, protegidos como están
Por consuelos interiores contra tales impiedades
Y a menudo sostenidos de manera que confunda
A sus enemigos más feroces: pues el Espíritu,
Primero infuso en sus apóstoles, que mandará
Llevar el Evangelio a las naciones, luego en todo
Bautizado, les conferirá presentes milagrosos,
Que hablen toda lengua, hagan todos los milagros,