El Avaro

El Avaro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

HARPAGÓN.— ¿Y la hija corresponde fogosamente a vuestro amor?

CLEANTO.— Si he de creer en las apariencias, estoy convencido, padre, de que siente cierta debilidad por mí.

HARPAGÓN.— Aparte: Me satisface haber sabido este secreto, y esto era precisamente lo que yo ansiaba.

Vaya, hijo mío: ¿sabéis lo que pasa? Pues que debéis pensar, si os parece, en desprenderos de vuestro amor, en cesar todas vuestras persecuciones a una persona que deseo para mí y en casaros dentro de poco con la mujer que os destine.

CLEANTO.— Sí, padre mío; ¡así es como me engañáis! ¡Pues bien! Ya que las cosas han llegado a este punto, os declaro que no abandonaré la pasión que siento por Mariana; que no habrá extremo al que no me entregue para disputaros su conquista, y que, si tenéis de vuestra parte el consentimiento de una madre, yo tendré, quizás, otras ayudas, que lucharán por mí.

HARPAGÓN.— ¡Cómo, bergante! ¿Tienes la osadía de entrar en rivalidad conmigo?

CLEANTO.— Sois vos el que lo hace conmigo; soy el primero conforme a fecha.

HARPAGÓN.— ¿No soy tu padre y no me debes respeto?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker