El Avaro

El Avaro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ANSELMO.— El Cielo, hijos míos, no ha vuelto a traerme entre vosotros para que contraríe vuestros anhelos. Señor Harpagón, claramente comprendéis que la elección de una joven recaerá en el hijo antes que en el padre; vamos, no hagáis que os diga lo que no es necesario que escuchéis, y consentid, como yo, en este doble himeneo.

HARPAGÓN.— Para buscar consejo tengo que ver mi arquilla.

CLEANTO.— La veréis sana e íntegra.

HARPAGÓN.— No tengo dinero que dar en matrimonio a mis hijos.

ANSELMO.— Pues bien, yo lo tengo para los dos; no os preocupéis por esto.

HARPAGÓN.— ¿Os comprometéis a correr con todos los gastos de estos dos casamientos?

ANSELMO.— Sí, me comprometo a ello. ¿Estáis satisfecho?

HARPAGÓN.— Sí, con tal que me encarguéis un traje para las bodas.

ANSELMO.— De acuerdo. Vamos a gozar de la dicha que este día feliz nos depara.

COMISARIO.— ¡Hola, señores, hola! Poco a poco, si os place. ¿Quién me abonará mis escritos?

HARPAGÓN.— De nada nos sirven vuestros escritos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker