El Avaro

El Avaro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Escena V

(Hablando juntos, permanecen en el fondo de la escena).

HARPAGÓN.— (Creyéndose solo). Sin embargo, no sé si habré hecho bien enterrando en mi jardín los diez mil escudos que me devolvieron ayer. Diez mil escudos de oro en casa de uno son una suma bastante…

Aparte (al ver a Elisa y a Cleanto): ¡Oh, cielos! ¿Me habré traicionado a mí mismo? ¡Arrebatado por el furor, creo que he hablado en voz alta al razonar a solas!

(A Cleanto y a Elisa). ¿Qué pasa?

CLEANTO.— Nada, padre.

HARPAGÓN.— ¿Hace mucho que estáis ahí?

ELISA.— Acabamos de llegar.

HARPAGÓN.— ¿Habéis oído?

CLEANTO.— ¿El qué, padre mío?

HARPAGÓN.— Eso…

ELISA.— ¿Qué?

HARPAGÓN.— Lo que acabo de decir.

CLEANTO.— No.

HARPAGÓN.— Sí tal.

ELISA.— Perdonadme.

HARPAGÓN.— Ya veo que habéis oído algunas palabras. Es que pensaba, en mi interior, lo difícil que es hoy día encontrar dinero, y decía que dichoso el que puede tener diez mil escudos en su casa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker