El Avaro
El Avaro HARPAGÓN.— Aquà está también mi hijo, que viene a cumplimentaros.
MARIANA.— (Bajo, a Frosina). ¡Ah, Frosina, qué encuentro! Es precisamente el joven de quien te hablé.
FROSINA.— (A Mariana). La aventura es maravillosa.
HARPAGÓN.— Veo que os extraña ver que tengo unos hijos tan mayores; mas dentro de poco me desharé de ambos.
CLEANTO.— (A Mariana). Señora, a deciros verdad, es ésta una aventura que no me esperaba, sin duda, y mi padre me ha sorprendido bastante al decirme hace un rato el propósito que habÃa forjado.
MARIANA.— Yo puedo decir lo mismo. Es un encuentro imprevisto que me asombra tanto como a vos, y no estaba preparada para semejante aventura.
