El Avaro
El Avaro MERLUZA.— (Corriendo y derribando a Harpagón). Señor…
HARPAGÓN.— ¡Ah, yo muero!
CLEANTO.— ¿Qué ocurre, padre mÃo? ¡Oh!, ¿os habéis hecho daño?
HARPAGÓN.— Al traidor le habrán dado seguramente dinero mis deudores para que me rompiese el cuello.
VALERIO.— (A Harpagón). No será nada…
MERLUZA.— (A Harpagón). Os pido perdón, señor; creà obrar bien acudiendo de prisa.
HARPAGÓN.— ¿Qué vienes a hacer aquÃ, verdugo?
MERLUZA.— A deciros que vuestros dos caballos están desherrados.
HARPAGÓN.— Que los lleven pronto al herrador.
CLEANTO.— Mientras los hierran voy a hacer por vos, padre mÃo, los honores de la casa y a acompañar a la señora al jardÃn, adonde diré que lleven la colación.
