El enfermo imaginario
El enfermo imaginario ARGAN.— El dice que es el hÃgado; pero otros afirman que el bazo.
ANTONIA.— Son unos ignorantes. Vuestro padecimiento está en el pulmón.
ARGAN.— ¿En el pulmón?
ANTONIA.— SÃ. ¿Qué es lo que sentÃs?
ARGAN.— De cuando en cuando, dolor de cabeza.
ANTONIA.— Justamente, el pulmón.
ARGAN.— Con frecuencia se me figura que tengo un velo ante los ojos.
ANTONIA.— El pulmón.
ARGAN.— A veces noto un desfallecimiento de corazón.
ANTONIA.— El pulmón.
ARGAN.— Y una laxitud en todo el cuerpo.
ANTONIA.— El pulmón.
ARGAN.— También suelen darme dolores en el vientre, como si tuviera cólico.
ANTONIA.— El pulmón… ¿Coméis con apetito?
ARGAN.— SÃ, señor.
ANTONIA.— El pulmón. ¿Os agrada beber un poco de vino?
ARGAN.— SÃ, señor.
ANTONIA.— El pulmón. ¿SentÃs cierto sopor después de la comida y os dormÃs dulcemente?
ARGAN.— SÃ, señor.