El médico a palos
El médico a palos (Salen por la derecha GINÉS y Bartolo, este vestido con casaca antigua, sombrero de tres picos y bastón).
GINÉS.— Aquà tiene usted, señor don Jerónimo, al estupendo medico, al doctor infalible, al pasmo del mundo.
D. JERÓNIMO.— Me alegro mucho de ver a usted y de conocerle, céfiro doctor.
(Se hacen cortesÃa uno a otro con el sombrero en la mano).
BARTOLO.— Hipócrates dice que los dos nos cubramos.
D. JERÓNIMO.— ¿Hipócrates lo dice?
BARTOLO.— Si, señor.
D. JERÓNIMO.— ¿Y en que capitulo?
BARTOLO.— En el capitulo de los sombreros.
D. JERÓNIMO.— Pues si lo dice Hipócrates, será precise obedecer.
(Los dos se ponen el sombrero).
BARTOLO.— Pues como digo, señor medico, habiendo sabido… D. JERÓNIMO. ¿Con quién habla usted?
BARTOLO.— Con usted.
D. JERÓNIMO.— ¿Conmigo? Yo no soy medico.
BARTOLO.— ¿No?
D. JERÓNIMO.— No, señor.