El médico a palos
El médico a palos BARTOLO.— ¿No? Pues ahora veras lo que te pasa.
(Arremete hacia el con el bastón levantado en ademán de darle de polos. Huye Don Jerónimo, los criados se ponen de por medio y detienen a Bartolo).
D. JERÓNIMO.— ¿Qué hace usted, hombre?
BARTOLO.— Yo te haré que seas medico a palos, que asà se gradúan en esta tierra.
D. JERÓNIMO.— Detenedle vosotros. ¿Qué loco me habéis traÃdo aquÃ?
GINÉS.— ¿No le dije a usted que era muy chancero?
D. JERÓNIMO.— Si, pero que vaya a los infiernos con esas chanzas.
LUCAS.— No le de a usted cuidado. Si lo hace por reÃr.
GINÉS.— Mire usted, señor facultativo, este caballero que está presente es nuestro amo y padre de la señorita que usted ha de curar.
BARTOLO.— ¿El señor es su padre? ¡Oh!, perdone usted, señor padre, esta libertad que…
D. JERÓNIMO.— Soy de usted.
BARTOLO.— Yo siento…
D. JERÓNIMO.— No, no ha sido nada…
Aparte: ¡/Maldita sea tu casta!…
Pues, señor, vamos al asunto.