El Misántropo
El Misántropo CELIMENA
La soledad espanta a un alma de veinte años: no siendo la mÃa bastante grande, bastante fuerte, para resolverme a tomar resolución semejante. Si el don de mi mano puede satisfacer vuestras ansias, me decidirÃa a estrechar tales lazos y el himeneo...
ALCESTE
No: ahora mi corazón os detesta, y esta sola negativa hace más que todo el resto. Puesto que no estáis hecha para encontrarlo todo en mà como yo todo en vos en medio de tan dulces vÃnculos, quitad, os rechazo, y tan sensible ultraje me libra de vuestras indignas cadenas para siempre.
(Celimena se retira.)
ESCENA ÚLTIMA
Elianta, Alceste, Filinto
ALCESTE (a Elianta)