El Misántropo
El Misántropo CLITANDRO
¿Por qué tomarla con nosotros? Si lo que se dice os hiere, el reproche debe dirigirse a la señora.
ALCESTE
No, ¡pardiez!, a vosotros; porque vuestras complacientes risas arrancan a su espÃritu esos maldicientes tiros. Su humor satÃrico se ve alimentado sin cesar por el culpable incienso de vuestra adulación; y su corazón se sentirÃa menos tentado de burlarse, si hubiera observado que no se le aplaudÃa. Es por eso que debe acusarse siempre a los aduladores por los vicios que vemos extenderse entre los seres humanos.
FILINTO
¿Pero por qué un interés tan grande por esas gentes, vos, Que condenarÃais lo que se critica en ellos?
CELIMENA