Tartufo
Tartufo ORGON: ¿Qué decÃs?
MARIANA: ¿He comprendido mal?
ORGON: ¿Cómo?
MARIANA: ¿Quién queréis, padre, que diga que me conmueve el corazón y que me serÃa dulce verle, por vuestra elección, trocado en mi esposo?
ORGON: Tartufo.
MARIANA: Os juro, padre mÃo, que no hay nada de eso. ¿Por qué hacerme decir tal impostura?
ORGON: Yo quiero que sea una verdad y para vos debe bastar que yo lo disponga.
MARIANA: ¿Cómo? ¿Queréis, padre mÃo…?
ORGON: SÃ, hija. Pretendo, casándote con él, unir a Tartufo a nuestra familia. He resuelto que sea tu esposo, y como yo tengo sobre tus deseos… (Se interrumpe al reparar en DORINA).