Tartufo
Tartufo VALERIO (A MARIANA): Por esfuerzos que podamos nosotros preparar, mi mayor esperanza, en verdad, está en vos.
MARIANA (A VALERIO): No puedo responderos de la voluntad de un padre; pero yo no seré de otro que de Valerio.
VALERIO: Me colmáis de sosiego. Y si alguien osara…
DORINA: Nunca los enamorados se cansan de platicar. Idos, os digo.
VALERIO (Dando un paso y volviéndose.): Y al cabo…
DORINA: ¡Oh, cuánto hablar! Idos por este lado y vos por éste (empujando a entrambos por la espalda).