Tartufo
Tartufo ORGON: ¿Qué tiene que ver ese odio con lo que os digo?
PERNELLE: Cien veces os he dicho, siendo vos pequeño, que en este mundo la virtud es siempre perseguida. Porque mueren los envidiosos, pero la envidia jamás.
ORGON: Esas razones, ¿qué relación guardan con las cosas de hoy?
PERNELLE: Se os deben haber dicho cien necios cuentos a propósito de Tartufo.
ORGON: Os digo que lo he visto yo mismo todo.
PERNELLE: La perfidia de los espíritus maledicentes es extrema.
ORGON: Me haréis perder el tino, madre mía. Os digo que he visto con mis propios ojos ese crimen tan osado.
PERNELLE: Las lenguas tienen siempre veneno que derramar y nada respetan en este mundo.
ORGON: Todo eso no son sino despropósitos. Lo he visto, lo he visto; os digo que lo he visto con mis propios ojos, lo que se llama visto. ¿Es necesario repetíroslo cien veces al oído y gritar como cuatro?
PERNELLE: A menudo las apariencias engañan y no siempre se puede juzgar por lo que se ve.
ORGON: ¡Oh!
PERNELLE: La naturaleza está sometida a las sospechas falsas y muy a menudo se interpreta el bien como mal.