El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla estoy, pienso que esto ha sido
culebra, y no casamiento.
Ya no se puede sufrir
ni entre cristianos pasar;
y acabando de cenar
con los dos, ¿mas que a dormir
se ha de ir también, si porfía,
con nosotros, y ha de ser
el llegar yo a mi mujer
“Grosería, grosería?”
Ya viene, no me resisto,
aquí me quiero esconder,
pero ya no puede ser,
que imagino que me ha visto.
(Sale don JUAN Tenorio)
JUAN:
Batricio.
BATRICIO:
Su señoría,
¿qué manda?
JUAN:
Haceros saber…
BATRICIO:
Mas que ha de venir a ser
alguna desdicha mía.
JUAN:
Que ha muchos días, Batricio,