El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla REY:
Mi enojo vea
en el destierro.
TENORIO:
Quedará difunto
cuando lo sepa.
REY:
Lo que digo sea
sin falta.
TENORIO:
El duque Octavio es el que viene.
REY:
Decid que llegue,
que licencia tiene.
(Sale el duque OCTAVIO, de camino)
OCTAVIO:
A esos pies, gran señor, un peregrino
mÃsero y desterrado, ofrece el labio,
juzgando por más fácil el camino
en vuestra gran presencia, el duque Octavio.
Huyendo vengo el fiero desatino
de una mujer, el no pensado agravio
de un caballero, que la causa ha sido
de que asà a vuestros pies haya venido.
REY:
Ya, duque Octavio, sé vuestra inocencia,
y al rey escribiré que os restituya