El condenado por desconfiado
El condenado por desconfiado ENRICO Ellos se precian de hombres siendo de mujer las almas si pretenden llevar palmas y ganar honrosos nombres, defiéndanse de esta espada.
CELIA ¡Mi bien!
ENRICO ¡Aparta!
CELIA ¡Detente!
ENRICO Nadie detenerme intente.
CELIA ¡Qué es aquesto! ¡Ay, desdichada!
(OCTAVIO y LISANDRO huyen.)
LIDORA Huyendo va, que es belleza.
GALVÁN ¡Qué cuchillada le di!
ENRICO Viles gallinas. ¿Así
afrentáis vuestra destreza?
CELIA Mi bien, ¿qué has hecho?
ENRICO Nonada.
Gallardamente le di a aquel más alto. Le abrí un jeme de cuchillada.
LIDORA Bien el que entra a verte gana.
GALVÁN Una punta le tiré
a aquel más bajo, y le eché fuera una arroba de lana. ¡Terrible peto traía!
ENRICO Siempre, Celia, me has de dar disgusto.
CELIA Basta el pesar;
sosiega, por vida mía.