El condenado por desconfiado
El condenado por desconfiado ENRICO Atento estoy.
CELIA Sólo pedirte quería
que nos lleves esta tarde a la Puerta de la Mar.
ENRICO El manto puedes tomar.
CELIA Yo haré que allá nos aguarde la merienda.
ENRICO ¿Oyes, Galván?
Ve a avisar luego al instante a nuestro amigo Escalante, a Cherinos y a Roldán, que voy con Celia.
GALVÁN Sí haré.
ENRICO Di que a la Puerta del Mar nos vayan luego a esperar con sus mozas.
LIDORA ¡Bien, a fe!
GALVÁN Ello habrá lindo bureo;
mas que ha de haber cuchilladas.
CELIA ¿Quieres que vamos tapadas?
ENRICO No es eso lo que deseo. Descubiertas habéis de ir, porque quiero en este día que sepan que tú eres mía.
CELIA ¿Cómo te podré servir? Vamos.
LIDORA (Aparte, a CELIA.) Tú eres inocente. ¿Todas las joyas le has dado?
CELIA Todo está bien empleado
en hombre que es tan valiente.
GALVÁN Mas ¿qué, no te acuerdas ya que te dijeron ayer que una muerte habías de hacer?
ENRICO Cobrada y gastada está ya la mitad del dinero.
GALVÁN Pues ¿para qué vas al Mar?