Los ensayos
Los ensayos Vsque adeo res humanas uis abdita quaedam
obterit, et pulchros fasces saeuasque secures
proculcare, ac ludibrio sibi habere uidetur.[11]
[Tan cierto es que una fuerza secreta destruye las cosas humanas, y parece pisotear los haces gloriosos, las crueles hachas, y tratarlas como juguetes].
Y parece que a veces la fortuna acecha a propósito el último día de nuestra vida, a fin de mostrar su poder para derribar en un momento lo que ella misma había forjado durante largos años;[12] y nos hace exclamar con Laberio: «Nimirum hac die una plus uixi, mihi quam uiuendum fuit»[13] [En verdad hoy he vivido un día más de lo que debía].