Los ensayos
Los ensayos ¿Quién ha visto alguna vez a viejos que no alaben el pasado y no censuren el presente, cargando sobre el mundo y sobre las costumbres de los hombres la propia miseria y aflicción?:[2]
Iamque caput quassans grandis suspirat arator,
et cum tempora temporibus praesentia confert
praeteritis, laudat fortunas saepe parentis,
et crepat antiquum genus ut pietate repletum.[3]
[Y ya el viejo labrador suspira moviendo la cabeza, y cuando compara el presente con los tiempos pasados, alaba a menudo la fortuna de su padre, y murmura que los hombres antiguos eran muy piadosos].