Los ensayos
Los ensayos fatis esse suis: tantusque euertere, dixit,
me superis labor est, parua quem puppe sedentem
tam magno petiere mari.[7]
[César consideró ya que los peligros eran dignos de su destino y dijo: ¡Cuánto les cuesta a los dioses destruirme, a mí que, sentado en una pequeña nave, me han atacado con un mar tan violento!].
b | Y el desvarío público de que, durante un año entero, el sol tuvo el rostro enlutado por su muerte:[8]
Ille etiam extincto miseratus Caesare Romam,
cum caput obscura nitidum ferrugine texit;[9]
[Él también, a la muerte de César, llevó luto por
Roma cuando cubrió su límpida faz de oscura herrumbre];
y mil de parecidos con los cuales la gente se deja engañar tan fácilmente,[10] considerando que nuestros intereses alteran el cielo, c | y que su infinitud presta gran atención a nuestras menudas acciones.[11] Non tanta coelo societas nobiscum est, ut nostro fato mortalis sit ille quoque siderum fulgor[12] [Nuestra sociedad con el cielo no es tan grande que en nuestra última hora el fulgor de los astros sea también alcanzado por la muerte].