Los ensayos
Los ensayos a | Lo cierto es que resolver quitarse la vida, lleno de salud y serenidad, no es tanto; es bien fácil dárselas de malo antes de que empiece la brega. AsÃ, el hombre más afeminado del mundo, Heliogábalo, en medio de sus más blandos placeres, planeaba darse muerte c | delicadamente a | cuando la ocasión le forzara; y para que su muerte no desmintiese el resto de su vida, habÃa hecho construir expresamente una suntuosa torre, cuya base y cuya fachada estaban recubiertas de planchas ornadas con oro y piedras preciosas, para arrojarse al vacÃo; y también habÃa mandado que le hicieran cuerdas de oro y de seda carmesà para estrangularse; y que le fabricaran una espada de oro para atravesarse; y guardaba veneno en vasijas de esmeralda y de topacio para emponzoñarse, según le viniera en gana escoger una u otra entre todas estas maneras de morir:[17]
b | Impiger et fortis uirtute coacta.[18]
[Diligente y valeroso con virtud obligada].