Los ensayos
Los ensayos ¿Qué importa, me diréis, cómo sea con tal de que no se sufra? Ésta es mi opinión, y, sea cual fuere la manera en que uno pudiese ponerse a cubierto de los golpes, aunque fuese bajo la piel de un ternero,[34] yo no me echaría atrás. Porque a mí me basta con estar a gusto; y las mayores facilidades que puedo procurarme, las asumo, aunque, por lo demás, sean tan poco gloriosas y ejemplares como gustéis:
praetulerim delirus inersque uideri,
dum mea delectent mala me, uel denique fallant,
quam sapere et ringi.[35]
[preferiría parecer demente o inepto, mientras mis defectos me deleiten, o al menos escapen de mi vista, a saberlo y rabiar].