Los ensayos
Los ensayos a | Lo que me parece excusable en mí, no lo es de suyo y en verdad, sino por comparación con otras cosas peores, a las cuales veo que se da crédito. Envidio la felicidad de quienes son capaces de alegrarse y regocijarse en su tarea, porque es una manera sencilla de procurarse placer, ya que se obtiene de uno mismo. c | Especialmente, si hay un poco de firmeza en su obstinación. Conozco a un poeta al que, fuerte y flojo, en grupo y en privado, cielo y tierra claman que no es muy entendido. No por ello rebaja un ápice la medida a la que se ha conformado. Vuelve siempre a empezar, vuelve siempre a consultar, y persiste siempre; tanto más obstinado en su juicio cuanto sólo a él le toca defenderlo. a | Tan lejos están mis obras de sonreírme, que cada vez que vuelvo a catarlas, me enojo:
b | Cum relego, scripsisse pudet, quia plurima cerno,
me quoque qui feci, iudice, digna lini.[23]
[Cuando las releo, me avergüenza haberlas escrito, pues me doy cuenta de que muchas cosas merecen ser borradas, aun a mi juicio, yo que las hice].