Los ensayos
Los ensayos a | Tengo siempre una idea en el alma que me presenta[24] una forma mejor de la que he llevado a la práctica, pero no la puedo atrapar ni desarrollar. Y aun esta idea es sólo de nivel medio. Infiero de ahà que las producciones de las ricas y grandes almas del pasado están mucho más allá del alcance máximo de mi imaginación y mi deseo. Sus escritos no sólo me satisfacen y colman; me aturden y sobrecogen de admiración. Juzgo su belleza, la veo, si no hasta el fin, al menos hasta tan lejos que me resulta imposible aspirar a ella. Intente lo que intente, debo un sacrificio a las Gracias, como dice Plutarco de alguien, para ganar su favor:[25]
si quid enim placet,
si quid dulce hominum sensibus influit,
debentur lepidis omnia gratiis.[26]
[pues si alguna cosa nos gusta, si algo dulce se insinúa en los sentidos de los hombres, se debe todo a las encantadoras Gracias].