Los ensayos
Los ensayos La manera suprema de tratar valerosamente a la muerte, y la más natural, es verla no ya sin aturdimiento, sino sin inquietud, continuando libremente el curso de la vida hasta dentro de ella. Como Catón, que se dedicaba a dormir y a estudiar teniendo una, violenta y sangrienta, presente[19] en el corazón, y teniéndola en su mano.[20]