Los ensayos

Los ensayos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Las madres riñen con razón a sus hijos cuando se fingen tuertos, cojos y bizcos y demás defectos semejantes de la persona. Porque, aparte de que un cuerpo tan tierno puede adquirir una mala inclinación, parece, no sé cómo, que la fortuna se burla tomándonos la palabra; y he oído contar muchos ejemplos de gente que cayó enferma tras proponerse fingir que lo estaba.

c | Desde siempre he aprendido a cargar mi mano, tanto a caballo como a pie, con una vara o un bastón, al punto de pretender cierta elegancia y de apoyarme en él con una actitud afectada. Muchos me han amenazado con que la fortuna convertiría algún día esa delicadeza en necesidad. Yo me fundo en que sería el primer gotoso de mi linaje.

a | Pero alarguemos este capítulo y abigarrémoslo con otra pieza, a propósito de la ceguera. Cuenta Plinio, de uno que soñó que era ciego mientras dormía, que al día siguiente se encontró con que lo era, sin ninguna enfermedad anterior.[4] La fuerza de la imaginación puede muy bien ayudar, como he dicho en otro sitio,[5] y parece que Plinio es de esta opinión; pero es más verosímil que los movimientos que el cuerpo experimentaba en su interior, cuya causa, si quieren, descubrirán los médicos, que le privaban de vista, fueran el motivo del sueño.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker