Los ensayos
Los ensayos LA COBARDÍA, MADRE DE LA CRUELDAD
a | He oído decir a menudo que la cobardía es madre de la crueldad.[1] b | Y además he notado por experiencia que la acritud y violencia del ánimo malicioso e inhumano suele ir acompañada de blandura femenina. He visto a algunos, entre los más crueles, propensos a llorar fácilmente y por causas frívolas. Alejandro, el tirano de Feres, no podía soportar oír en el teatro que interpretaran tragedias, por miedo a que sus ciudadanos le vieran sollozar ante las desventuras de Hécuba y Andrómaca, a él que, sin piedad alguna, hacía matar cruelmente a tantas personas cada día.[2] ¿Será la flaqueza del alma lo que los volvió tan acomodables a todos los extremos? a | La valentía —cuya acción consiste en ejercerse solamente contra la resistencia:
Nec nisi bellantis gaudet ceruice juuenci—[3]
[Y sólo se complace en abatir un toro si se resiste]—