Los ensayos
Los ensayos se detiene cuando ve al enemigo a su merced. Pero la pusilanimidad,[4] para decir que también ella participa de la fiesta, incapaz de asumir el primer papel, toma por su parte el segundo, el de la matanza y la sangre. Las matanzas de las victorias suelen llevarlas a cabo el pueblo y los acarreadores; y lo que hace ver tantas crueldades inauditas en las guerras populares es que la canalla del vulgo se entrega a la guerra y a las armas ensangrentándose hasta los codos y despedazando el cuerpo que tiene a sus pies, porque no conoce otra valentía:
b | Et lupus et turpes instant morientibus ursi,
et quaecunque minor nobilitate fera est;[5]
[Y el lobo y los infames osos se ensañan en los que
agonizan, como lo hacen todos los animales de raza vil];
a | como lo hacen los perros cobardes, que desgarran y muerden en casa las pieles de los animales salvajes a los que no han osado atacar en los campos.[6]