Los ensayos
Los ensayos Otro se jactaba ante mí de la moderación y suavidad de sus costumbres, que es en verdad singular. Yo le decía que ciertamente era algo, sobre todo para hombres, como él, de calidad eminente, que son objeto de todas las miradas, presentarse siempre al mundo con templanza; pero que lo principal era proveer a lo interior y a sí mismo, y que en mi opinión corroerse por dentro, cosa que yo temía que hiciera, para mantener esta máscara y esta moderada apariencia externa, no era administrar bien sus asuntos. Se absorbe la ira al esconderla. Así, Diógenes le dijo a Demóstenes, que, por miedo a ser visto en una taberna, retrocedía hacia el interior: «Cuanto más retrocedes, más te adentras en ella».[28] Aconsejo dar un bofetón en la mejilla del criado un poco a destiempo mejor que torturarse la fantasía para remedar una actitud sabia; y preferiría exhibir mis pasiones a incubarlas a mis expensas. Al airearse y expresarse, se apagan; es mejor que su punta actúe hacia fuera que doblarla contra nosotros mismos. c | Omnia uitia in aperto leuiora sunt; et tunc perniciosissima, cum simulata sanitate subsidunt[29] [Todos los vicios que están al descubierto son más leves; son muy perniciosos cuando se esconden bajo una salud fingida].