Los ensayos
Los ensayos La primera vez que salió de Roma con un cargo público, llegó en ocho días al río Ródano, llevando en su carruaje delante de él a un secretario o dos que escribían incesantemente, y detrás al portador de su espada. Y ciertamente, aunque no se hiciera más que ir, apenas cabría esperar la rapidez con la cual, siempre victorioso, tras dejar la Galia y siguiendo a Pompeyo a Brindis, subyugó Italia en dieciocho días, regresó de Brindis a Roma; de Roma marchó al último confín de España, donde padeció dificultades extremas en la guerra contra Afranio y Petreyo, y al largo asedio de Marsella; de allí volvió a Macedonia, venció al ejército romano en Farsalia; pasó, siguiendo a Pompeyo, a Egipto, que subyugó; de Egipto acudió a Siria y al país del Ponto, donde luchó con Farnaces; de allí a África, donde derrotó a Escipión y Juba, y retrocedió todavía a través de Italia hasta España, donde derrotó a los hijos de Pompeyo:[24]
b | Ocior et coeli flammis et tigride foeta.[25]
[Más rápido que el rayo y que la tigresa preñada].
Ac ueluti montis saxum de uertice praeceps
cum ruit auulsum uento, seu turbidus imber
proluit, aut annis soluit sublapsa uetustas,
fertur in abruptum magno mons improbus actu,