Los ensayos

Los ensayos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El otro es que, antes de estar aquejado de cálculos, había oído que muchos consideraban la sangre de macho cabrío como un maná celeste enviado en estos últimos siglos para la tutela y conservación de la vida humana, y había oído hablar de ella a gente de entendimiento como de una droga admirable y de efecto infalible.[88] Yo, que he pensado siempre estar expuesto a todas las adversidades que puedan afectar a cualquier otro hombre, me complací, en plena salud, en proveerme de este milagro, y ordené en mi casa que me criaran un macho cabrío según la receta. Porque es preciso apartarlo en los meses más calurosos del verano, y no darle de comer más que hierbas aperitivas, y de beber más que vino blanco. Volví por azar a mi casa el día en que habían de matarlo; vinieron a decirme que mi cocinero encontró en la panza dos o tres gruesas bolas que chocaban entre sí en medio de los restos de comida. Me ocupé de hacer traer toda esta tripería a mi presencia, y mandé abrir la gruesa y ancha piel. Salieron tres gruesos cuerpos, ligeros como esponjas, de tal manera que parece que sean huecos, por lo demás duros por la parte superior y firmes, abigarrados de muchos colores mates: uno de redondez perfecta, del tamaño de una pequeña bola; los otros dos, un poco menores, en los cuales la redondez es imperfecta, y da la impresión que se encaminaba a ella. He encontrado, al pedir información a quienes tienen la costumbre de abrir estos animales, que es un accidente raro e inusitado. Es verosímil que sean piedras emparentadas con las nuestras; y, de ser así, es una esperanza bien vana para los que sufren de piedras obtener su curación de la sangre de un animal que iba a morirse él mismo de una dolencia semejante. Porque, más que decir que este contagio no afecta a la sangre y no altera su virtud habitual, hay que creer que todo lo que se genera en un cuerpo es por la conspiración y comunicación de todas sus partes. La masa actúa toda entera, aunque una pieza contribuya más que otra, según la diversidad de las operaciones. Así pues, es muy verosímil que en todas las partes de este macho cabrío hubiera alguna cualidad petrificante.[89] Mi curiosidad por esta experiencia no se debía tanto al temor al futuro, ni a mí mismo, cuanto al hecho de que sucede en mi casa, como en muchas familias, que las mujeres atesoran estas menudas medicinas para ayudar con ellas al pueblo, usando de la misma receta para cincuenta enfermedades, y una receta tal que no la toman para sí mismas y aun así celebran sus buenos resultados.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker